jueves, 23 de noviembre de 2017

Interpretación y empatía: confluencia y catarsis

Los humanos somos seres sociales. Hemos evolucionado para poder convivir con nuestros congéneres, y una de las adaptaciones que hemos sufrido (como otros mamíferos superiores) es la aparición de la empatía: la capacidad de identificar y, hasta cierto punto, compartir, la emoción de la persona que tenemos delante.

Nuestro cerebro tiene las llamadas "neuronas espejo" cuyo trabajo consiste en leer (escuchar, diríamos en teatro) la emoción de la otra persona y provocar respuestas en nosotros que tienen que ver con esa emoción ajena. La compasión, la risa pegadiza o el bostezo contagiado serían ejemplos de esto. La ausencia total de empatía impide a una persona relacionarse emocionalmente con otras (un psicópata o un sociópata serían casos extremos).

martes, 17 de octubre de 2017

Teatro: desear es vivir

En el teatro, o el cine, vemos a los personajes viviendo conflictos. Cada escena de un texto dramático es necesariamente un conflicto entre dos o más personas que tienen deseos incompatibles. De no ser así, tendrían muy poco interés. El teatro es, por tanto, una selección de momentos vitales de gran intensidad. Nos ahorramos las partes de la vida en las que no pasa nada y dejamos sólo los momentos más interesantes de las vidas más intensas. Por eso nos atrapa.

jueves, 14 de septiembre de 2017

El miedo, enemigo del teatro (y la vida)

El miedo es la mayor limitación que un ser humano (y una actriz) pueden experimentar. Nos bloquea, nos detiene y nos frena.

El miedo tiene una misión clara: protegernos. La selección natural nos ha ido dotando, generación tras generación de los distintos mamíferos de los que procedemos, de esta herramienta que nos mantiene alejados de los peligros del mundo que nos rodea. Por desgracia, este sentimiento, que debería activarse cuando nos asomamos a un precipicio o se nos acerca un depredador, se ha visto, con la aparición del cerebro y el corazón humanos (alma, psyque, cada cuál que ponga el nombre que quiera), activado por estímulos mucho menos lógicos y razonables.

jueves, 1 de junio de 2017

Sin máscaras: ser verdad, actuar de verdad

La raíz latina de "persona" significaba, originariamente, "máscara del actor". No creo que sea una coincidencia que hayamos acabado usándola para referirnos a los seres con los que convivimos, ya que nuestra vida, más que un continuo relacionarse de seres humanos, se parece más a una experiencia irreal de máscaras hablando con máscaras.

Una máscara, en teatro, es cualquier dispositivo, actitud, elemento, voz, tic, personaje y un infinito etcétera de elementos que utilizamos para evitar exponer nuestra verdad interior. El caso de la máscara física, de la careta, es de los más extremos: ponemos una cara de papel, por ejemplo, delante de nuestra cara real, y así dejamos de sentirnos expuestos y vulnerables e, incluso, de ser responsables de lo que hagamos, ya que es la máscara la que habla y actúa, no el ser humano que hay debajo.

lunes, 15 de mayo de 2017

Enseña a vivir: vive (y muestra tus emociones)

La vida es fácil. Somos cuerpos con instintos, corazones con emociones y cerebros con pensamientos. Lo cierto es que esas tres partes nacen funcionando sincronizadas y armónicas, pero que al avanzar en nuestro recorrido vital solemos romper el equilibrio en el que viven, sobre todo porque vivimos en un mundo intelectualizado, en el que nos educamos unos a otros para "pensar con la cabeza". Error.

Acompaño todos los días a seres hermosísimos, a mis amadas alumnas y alumnos, en un regreso hacia la sencillez del instinto, de la intuición, de las emociones naturales, simples y poderosas que, por la mayor carencia formativa de nuestra sociedad (la emocional) tienen a veces mezcladas, incluso anuladas en muchos casos, por procesos mentales y cerebrales que aportan muy poco de positivo al trabajo de la actriz, y quizás aún menos al vital.

martes, 9 de mayo de 2017

Sentimiento de facilidad: confía y fluye

"Cuando el alumno está preparado, el maestro aparece". Yo me siento, últimamente, un alumno muy preparado, ya que encuentro un maestro en cada ser humano que aparece para compartir un trozo de mi camino.

Una de las últimas que la suerte ha puesto en mi camino, me trajo una máxima filosófica-mística-vital que me tocó: "Confía y fluye". El concepto de que debes aceptarte y aceptar, creas más o menos en el destino como fuerza universal, que tu sensación de control sobre la vida es una ilusión. La maravillosa ventaja de este pensamiento (que como todos los que de verdad pueden cambiarte, es un pensamiento/emoción) es que si aceptamos que sólo nuestro miedo y nuestra presunción nos llevan a creer que estamos en control de nuestro futuro, de pronto el presente se convierte en un precioso espacio de libertad.

jueves, 4 de mayo de 2017

Catarsis: el teatro como terapia

Aristóteles ya hablaba en su Poética, al referirse a la Tragedia Griega, de la catarsis. Este fenómeno psicológico (o espiritual, según cuáles sean tus creencias) consiste en la capacidad del ser humano de empatizar con los sentimientos y situaciones de un personaje y "vivirlos" sin afrontar realmente las consecuencias.

Cuando vemos una película u obra de teatro de miedo o suspense, por ejemplo, elegimos nuestro nivel de "sufrimiento" acercándonos emocionalmente a la imagen de estar viviendo esa historia sólo hasta el punto que podemos soportar. Así, se produce muchas veces ese fenómeno tan gracioso en el que vemos a un espectador tapándose a ratos los ojos, o mirando de reojo la pantalla o el escenario, atrapado por su deseo de participar en ese momento de terror pero reservándose el derecho a aumentar la distancia si su corazón o su mente se vieran sobrepasados por la intensidad de lo "vivido". En esto, el teatro se parece a una vacuna: nos inyectamos un poco de enfermedad, sólo la que podemos aprender a curarnos cada vez, y así nos hacemos más fuertes.